Tómelo y mójele la cara, si el llanto y/o pataleta sigue amenácelo con dejarlo sin su pasatiempo favorito, tele, juegos, cumpleaños futuros. Si los argumentos no sirven y el monstruo sigue gritando, llorando y arrojando cosas, tómelo y déjelo confinado en su jaula, en este caso dormitorio.
Si ninguna de las alternativas anteriores funciona y sigue gritando por que no quiere hacer las tareas y continua con los ojos desorbitados, arrojando espuma por la boca y golpeando juguetes, cuadernos, y usando las zapatillas de proyectil, tómelo nuevamente y déjelo fuera de su casa, o sea en el patio.
Deje que
(Leer más)



Comentarios recientes
hace 2 años
hace 3 años
hace 3 años
hace 3 años
hace 3 años
hace 3 años
hace 3 años
hace 3 años
hace 3 años
hace 3 años